domingo, diciembre 05, 2010

Otra vez llega San Nicolás a los Países Bajos y Bélgica desde España.

En los Países Bajos y en Bélgica, sobre todo en Flandes, el día 6 de Diciembre es la fiesta de “Sinterklaas” (San Nicolás), el día más esperado por los niños (y que los adultos disfrutan con ellos). Es una tradición auténtica, desde el siglo XVI, nada que ver con el gordinflón Santaclaus o Papá Noël importado de otros lugares. Sinterklaas es para los niños holandeses y flamencos lo que los Reyes Magos son para los niños en España. Claro, como Sinterklaas se ha marchado de España hacía el norte, en España la tarea es para otros. Llega en barco desde España y allá es recibido por una muchedumbre. Así lo cantan los niños:
(Mira que allí vuelve de nuevo el barco de vapor desde España. Nos trae a San Nicolas, ya lo estoy viendo. Cómo salta su caballito de aquí para allá el la cubierta, cómo ondean las banderas de un lado para otro. Su criado se rie y ya nos grita: “¡El que es guapo recibe chucherías, el que es malo le doy con el palo!” ¡Oh, querido San Nicolas, viene también hacía mi y no dejes calladito de lado a mi casa!)

Días antes los niños han escrito una carta al santo pidiendo regalos, y diciendo lo buenos que han sido para merecerlos. La víspera del 6 de Diciembre, antes de ir a la cama, ponen sus zapatos al pie de la chimenea de su casa, junto con algo de comer para el burro del criado de Sinterklaas, “Zwarte Piet” (Pedro negro), una zanahoria, un poco de paja, y para el santo quizás un dibujo. Así aprenden lo que es la diplomacia. Luego, según la leyenda que se cuenta a los niños, bajan los dos desde el tejado por la chimenea para depositar chucherías en los zapatos y al lado los juguetes. En las casas sin chimenea se ponen cerca de una puerta de entrada. (A Sinterklaas le da igual que sea la principal o la de servicio).

Después de prepararlo todo los niños cantan:

Sinterklaas kapoentje
gooi wat in mijn schoentje
gooi wat in mijn laarsje
Dank je Sinterklaasje

(San Nicolas graciosito

Echa algo en mi zapatito

Echa algo en mi botita

Gracias San Nicolasito)








La leyenda de Sinterklaas está inspirada por San Nicolas de Myra, de Bari y de Patari, muerto un 6 de Diciembre en el siglo IV. Según esta leyenda San Nicolas volvió a la vida a tres niños que habían sido asesinados y metidos en un barril con sal. La escena ha sido plasmada en un cuadro por el pintor flamenco Gerard David, expuesto en la National Gallery de Escocia.







Las pastelerías y tiendas venden en esta ocasión galletas hechas con un molde que les da la forma de Sinterklaas. Se llaman speculaas (o speculoos) de Sinterklaas y se preparan con harina, sal, especies específicas, azucar moreno, mantequilla y leche. También hay figuras de chocolate.

Sinterklaas tiene también su portal en internet: ver

Yo también actué alguna vez disfrazado de Sinterklaas hace muchos años para los niños del club deportivo. Cuando llegó el hijo de un amigo, le llamé por su nombre y el niño exclamó: “¡Papá, San Nicolás me ha reconocido!” Será el único papel con el que he tenido éxito, porque soy mal actor.

Cerca de Amberes hay una ciudad flamenca que se llama Sint Niklaas, y tiene la plaza mayor más grande de Bélgica.

1 comentario:

  1. Caroline2:20 a. m.

    Qué historia más bonita para los niños! Y a los mayores nos ilustras también, René, que yo ya no recordaba los detalles del por qué San Nicolás...

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Ser, Saber, Sentir